DESTINO CASA PUEBLO

Una Escultura Habitable

Punta Ballena, zona turística ubicada a 18 km de la conocida e importante ciudad de Punta del Este y a 115 km de Montevideo, capital de Uruguay, un maravilloso paisito como bien es llamado con cariño por muchos de sus habitantes. El nombre de “Punta Ballena”, se debe a que en una oportunidad se realizó una caza inmediata al nacimiento de 200 cetáceos, que fueron vendidos al continente europeo como sebo, siendo esta una negociación sin precedente entre Uruguay y el viejo continente.

"Casa Pueblo: La construí como si se tratara de una escultura habitable, sin planos, sobre todo a instancias de mi entusiasmo. Cuando la municipalidad me pidió hace poco los planos que no tenía, un arquitecto amigo tuvo que pasarse un mes estudiando la forma de descifrarla. - Carlos Páez Vilaró.

En la actualidad, toda la zona es considerada la mejor parte del desarrollo urbanístico y de turismo nacional e internacional integrado a la ciudad de Punta del Este. Hacia el noroeste del risco saliente hay un puerto pequeño y bañado por aguas tranquilas que nace al natural de la zona continental, utilizado éste para el avistamiento de ballenas; además se juntan unas playas de arenas finas (Playa Portezuelo y Solanas), que en verano son altamente visitadas no solo para disfrutar del clima y calidez del agua que suelen ser heladas el resto del año, sino que quienes portan su mate y disposición de abrirse al sol, pueden apreciar los más espectaculares atardeceres con cientos de aplausos como agradecimiento a Dios por aquellos mágicos momentos.


Pero estoy por contarles lo mejor de Punta Ballena. Y es que del lado este del risco hay unas increíbles grutas y playas que al contrario de las anteriormente mencionadas, son de arenas gruesas cuya ubicación permite una visual excelente hacia a la afamada Punta del Este y la impresionante ladera roca al mar de la famosa “Casa – Taller” del importante artista uruguayo Carlos Páez Vilaró, puesta allí erguida al sol y precisa hacia toda la costa, la espectacular “Casa Pueblo”.


Esta increíble casa, se comenzó a construir en 1958, al mejor estilo Mediterráneo; como ceñida a las irregularidades de la misma montaña entregada desde sus laderas al inmenso atlántico, que muy cerca se fusiona con el Rio de la Plata, desembocando en este espacio infinito de encuentros; fue por mucho tiempo la casa de verano del artista, cuyo arte fue inspirado en la música afrodescendiente; sin embargo, una vez que la casa estuvo habitable en su primera parte (1960), este gran hombre, con un gran sentido de humanidad y además amante de los gatos, vivió en esta su casa hasta el día que parte a otra dimensión.

No es cualquier cosa hablar de Vilaró, calificarle como artista plástico es sin duda hacer una mención un tanto detallada de su arte como pintor, ceramista, escultor, muralista, escritor, compositor y esto se aprecia en el exterior de su mayor obra: constructor.


Miembro de distintas agrupación y grupos tendencias en los 50 y 60, marcó junto otros tantos relevantes artistas uruguayos, la plástica en su país siendo de vital importancia su pasión por la cultura del son y el tambor, el baile y el color de las danzas y sonidos carnavalescas de Montevideo, cultura ésta que continua presente en cada barrio “uruwachyo”, como amigos cercanos se les oye decir por el divino acento con el que acarician los sentidos de quienes les visitamos con frecuencia.


Un detalle particular que no es posible obviar al hablar de este gran constructor de tan peculiar casa, es que Carlos Páez Vilaró, era padre de Carlitos Páez, uno de las grandes atletas del equipo de Rugby “Old Chistrians” que sobrevivió a la «Tragedia de los Andes», hecho del cual surgió el libro “Entre mi hijo y yo, la Luna”.


Decir Vilaró, es entrar en un pasaje mágico de arte, vivencias y sueños que se fueron haciendo realidad en una enorme casa de 13 niveles, construidos a lo largo de 36 años, como escenario perfecto a las más impresionantes puestas de sol del este del Uruguay. Cabe destacar que, todas las tardes desde 1994 se realiza en las terrazas del museo la Ceremonia del Sol, en donde minutos antes de la puesta de sol, la voz del artista desde una grabación, dedica un poema al sol para despedirlo.


Esta imponente “Casa” guarda en su arquitectura una era nacida en la mente de un genio como el artista, padre orgulloso, y un hombre de trazos y letras que nos deja marcado en su mensaje, la grandeza del Uruguay y su magnificente cultura.


Casa Pueblo es más que un Museo y Galería de Arte, es también una Casa Vacacional – Hotel, Cafetería; especialmente podría decir que es uno de los lugares turísticos más importante del territorio uruguayo. Este es sin duda, uno de los lugares que prefiero invitarles a conocer antes de seguir describiendo sus bondades.

Aun así, debo decir Casa Pueblo no es un lugar turístico común en el que podemos ir de paseo y solo tomarnos una fotografía. Esta “casa” es sin duda un espacio para sentirnos más humanos, donde el orden va de la mano con el proceso, su galería de arte nos muestras mucho más que sus obras, sus balcones al atlánticos adecuados para el romanticismo nos permiten quedarnos eternos en una vista en donde los sentidos se fusionan en el inmenso mar mientras no pensamos en nada de tanta maravilla.


Quietos, como estatuas y disimulados entre el arte y el mobiliario puedes apreciar como apariciones de otro mundo algunos gatos que parecieran venir de la dimensión esa en donde algunos espíritus habitan porque están entre sus pasiones y el más allá donde ahora viajan.


El Museo cuenta con cuatro salas de exposiciones: Sala Nicolás Guillén, Sala Pablo Picasso, Sala Rafael Squirru, Sala José Gómez Sicre, sala de proyecciones, la Terraza de la Sirena, el Mirador del hipocampo, la Cafetería Taberna del Rayo Verde y una boutique. El museo puede visitarse todos los días de 10 a 18 horas.

Si usted tiene oportunidad, hospédese en el Club Hotel y por favor enamórese una y otra vez, de su pareja amada, del sol que insiste dibujar cada tarde la estancia de Dios sobre la vida de cientos de turistas en algunos meses del año, esperando algún avistamiento de ballenas y otros días de familia, de bodas, de recreación y como estoy seguro muchos sienten como yo, de disfrutar la vida sentados en el horizonte.

Al hablar de Casa Pueblo, hablas de Carlos Páez Vilaró, tanto o más que de la casa misma. Casa Pueblo, fue el hogar del artista y ahora es un importante espacio para la grandeza de un pequeño país, que amo más por su gente que por sus casas y quedó viviente en mi corazón de viajero.


En febrero de 2017, se designó la Ruta Panorámica de Punta Ballena con el nombre de Carlos Páez Vilaró, lo cual resulto fundamental para el desarrollo turístico de la zona.


En nuestro recorrido por destinos interesantes, esta maravillosa casa con una peculiar arquitectura y de importancia determinante para el Uruguay, es sin duda un ícono que todos debemos tener en nuestra lista de lugares maravillosos por conocer. Les invito a visitar su página web https://www.clubhotelcasapueblo.com/hotel.html y redes sociales, para cerciorarse de las fechas de visita ya que algunas condiciones aplican.


En las últimas décadas se han vuelto a hacer frecuentes las apariciones de la ballena franca austral y otras especies de cetáceos. De hecho, ya se está desarrollando un proyecto en el que la zona formará parte de un santuario de ballenas y delfines.


Unos días hospedados en el Hotel de “Casa Pueblo”, es una experiencia increíble que todo viajero debe experimentar, que por cierto me parece que puede calificarse como de los mejores del sur del continente, con servicio de excelencia, restaurantes y terrazas abiertas para el disfrute de sabores locales y un exquisito menú de cocina internacional, donde se combinan las mejores propuestas gastronómicas y una vista al mar, que llenará sus recuerdos de experiencias extraordinarias en espacios ideales para los amantes de la naturaleza y un turismo de excelencia, con piscinas, Gym & Health y Eventos & Convenciones.


Casa Pueblo es de Uruguay, uno de los atractivos turísticos con todo lo que un viajero con recursos quiere ver y sentir, desde el momento en el que bajas del avión hasta el minuto de volver. Punta del Este, cuenta con Helipuerto y pistas para avioneta en donde artistas, empresarios y diplomáticos internacionales se dejan ver llegando en tiempo de verano. De la misma forma, la ciudad cuenta con la llegada de Cruceros de todas partes, siendo Casa Pueblo uno de los lugares, por visitar. Uruguay les espera y Punta Ballenas es su próximo destino.